Pareciera que nos falta el aire – Asfixia y ahogo

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La función primaria del sistema respiratorio es el intercambio; Al inspirar tomamos oxígeno y al espirar expulsamos anhídrido carbónico.

Las palabras claves de este sistema son intercambio y ritmo. A nivel simbólico inspiramos “vida” y espiramos “muerte”.

La respiración es una de las funciones vitales, como comer, beber y reproducirse y está relacionada con la supervivencia. Esto explica que si tenemos un problema para respirar lo que se activa es el miedo a morir, una muerte real o simbólica, la persona puede sentirse ahogada en el trabajo, en la casa o en alguna relación.

El pulmón está relacionado con la tristeza y los bronquios reaccionan cuando sentimos una amenaza en nuestro territorio.

Dejar de ver a alguien, aunque sea temporariamente también puede producir sensación de asfixia. Por ejemplo, si tenemos un ritmo de ver o visitar a alguien y ese intercambio afectivo se interrumpe, se altera el ritmo. El contacto afectivo es vital, de una manera simbólica es como el oxígeno y si el ritmo se interrumpe, se puede sentir la sensación de asfixia. Intercambio y ritmo.

Concretamente, la asfixia es un trastorno respiratorio, un bloqueo de la respiración o la obstrucción (consciente o no) de las vías que traen oxígeno a los pulmones y que permiten la respiración.

Es posible que la asfixia indique una inseguridad en quedarse arrinconado o “fijado” como si la persona se sintiera “fijo- fixo” en una situación que produce miedo e inmoviliza.

La asfixia nos indica que hay un miedo a la vida, desconfianza en los procesos de la vida. La vida es tóxica.

El ahogo es una dificultad en la respiración, una sensación de falta de aire. Es un conflicto de no poder tomar el aire, también refleja el miedo a morir. Falta la bocanada de aire, el aire en condiciones, de calidad.

El ahogo indica que me siento atrapado, que me falta aire y espacio.

La garganta corresponde al centro de energía vinculado a la verdad, a la expresión de sí, a la creatividad e indirectamente a la sexualidad. Puedo sentirme “atrapado por la garganta”.

La persona que vive episodios de ahogos ha reprimido tanto sus emociones que hay un exceso. Estas emociones reprimidas están muy presentes en la vida diaria, guardadas en el inconsciente hasta que ahogan a la persona. Es posible que ciertas situaciones sean tan difíciles de tragar que provocan ahogos.

El ahogo es un sofoco, frecuentemente relacionado con el hecho de sentirme criticado, agarrado por el cuello, con una falta de espacio vital y de tener dificultad en vivir lo que quiero vivir.

Es posible que algo de esto nos esté pasando, una imperiosa sensación de ahogo que a nivel simbólico lo podemos desgranar: me ahogo en este ambiente, en esta familia, en esta ciudad, en esta situación; en este sistema. Y tanto.

Un buen gesto es reconectarse con el ritmo de la respiración; aquí les dejo este enlace de una respiración guiada de Vera Bilicka.

La asfixia y el ahogo como cualquier otro síntoma pueden ser vistos desde el prisma de la Bioneuroemoción®

Mónica Haefeli
Acompañante en Bioneuroemoción®

2 comentarios en “Pareciera que nos falta el aire – Asfixia y ahogo”

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