secretos familiares - sombra

Los secretos no se oponen a la verdad, se oponen a la comunicación

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

En todas las familias hay cosas de las que no se habla. Con frecuencia se trata de hechos, experiencias o accidentes que generan mucha vergüenza, miedo o culpa.

Los hechos que se han vivido como traumáticos por las generaciones anteriores; lo reprimido, lo silenciado, se hereda como secreto.

Como si no hablar de algo hiciera que lo que pasó no hubiera pasado, o no se estuviera expresando en el presente a través de las nuevas generaciones.

Lo que es ocultado o callado en una generación permanece y circula para ser expresado y puede presentarse en otra generación en forma de enfermedades, fobias o elecciones de vida.

Las experiencias e informaciones se transmiten como el ADN. No solo lo biológico o genético se hereda. La información sigue circulando, aunque no se la nombre. Sigue viajando a lo largo de las generaciones reclamando ser reconocida.

Cuando las cosas no se dicen es el cuerpo el que habla, se expresa a través de una enfermedad, en francés la palabra maladie (enfermedad) tiene una cercanía con mal à dire (difícil de decir; lo que cuesta decir).

Lo no dicho enferma. Lo que una generación no dice (de eso no se habla) pasa a una segunda generación en forma de secreto y algún miembro de la tercera o cuarta generación lo expresa en forma de enfermedad o trastorno de comportamiento.

Tipos de secretos

Sin el ánimo de ser excluyente y solo a los efectos de ordenar cierta información, podríamos reunir los secretos en 3 temas tabúes: la sexualidad, el dinero y la muerte.

Sexualidad: elecciones de pareja, pareja no aceptada por la familia, infidelidades, hijos fuera del matrimonio, abortos, falta de deseo, enfermedades de transmisión sexual.

Dinero: deudas, carencias, estafas, herencias.

Muerte: duelos pendientes, muertes de personas que han sido excluidas del clan, suicidio, muertes tempranas.

Los secretos están determinados por las normas sociales y culturales de un momento dado; pero con el paso del tiempo los escenarios evolucionan y lo que era escandaloso hace 40 años ya no lo es, lo que era vergonzoso hace 20 años ya no lo es. Aspectos que un día resultaron vergonzosos o rechazados hoy ya no lo son, pero pueden surgir otros secretos acordes a estas coordenadas de espacio-tiempo.

Un secreto nunca pasa inadvertido para una persona que sufre. El hecho de hablar, genera alivio, porque puede poner nombre a lo que siente o lo que ve. Si un niño, por ejemplo, siente o ve el sufrimiento de los padres, puede imaginar historias terribles que hayan podido causar ese dolor y el hecho de poner palabras genera alivio.

La sombra

Todo aquello que en algún momento dado se considera como “malo”, “deshonesto” o que genera rechazo debido a la educación, a las normas morales de la sociedad y al contexto histórico en el que se manifiesta, se convierte en sombra. Lo que el consciente no puede soportar, pasa al inconsciente.

La sombra designa al aspecto inconsciente de la personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el yo consciente no reconoce como propios.

“Sólo se volverá clara tu visión, cuando puedas mirar en tu propio corazón. Porque quien
mira hacia afuera sueña; quien mira hacia adentro, despierta.” Carl Gustav Jung.

Los secretos no se oponen a la verdad, se oponen a la comunicación.

El hecho de poder nombrar las cosas, enunciarlas les da identidad, permite que cierta información pase del inconsciente familiar al consiente, de este modo la información circula y no tiene necesidad de expresarse de otra forma, con un síntoma físico, por ejemplo.

Mónica Haefeli
Acompañante en Bioneuroemoción®

5 comentarios en “Los secretos no se oponen a la verdad, se oponen a la comunicación”

  1. Excelente mensaje, palabras justas para explicarnos y mirarnos al interior y desentrañar nuestras historias familiares, que son en definitiva parte de la construcción de nuestra identidad. Muy interesante.

    Responder

Deja un comentario