La piel, nuestro contacto con el ambiente

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Cada síntoma o enfermedad nos está diciendo algo acerca de un conflicto que no hemos resuelto, de una emoción que no hemos sabido gestionar. Con las enfermedades de la piel pasa lo mismo, este artículo está dedicado a dos de ella, la psoriasis y el eccema.

La piel es el órgano más amplio del cuerpo, es nuestro contacto con el exterior, es una barrera protectora y nuestro medio de comunicación con el ambiente físico y emocional que nos rodea.

Sentir el contacto con el ambiente y con otras personas es básico para estructurarnos bien en la vida. Si no podemos o no nos permitimos sentir este contacto lo que experimentamos es la sensación de la separación; que es un conflicto biológicamente muy importante.

La psoriasis es una dermatosis que provoca irritación y enrojecimiento de la piel, con escamas de color blanco y plateado.

Al ser la piel el medio de contacto con el afuera el conflicto toma diferentes expresiones: conflicto de contacto; de separación; de protección; conflicto de separación de sí mismo (de mi propia identidad), de integridad.

La piel se vuelve una coraza protectora, por lo tanto, hay un miedo a ser heridos. En el reino animal, la pérdida de contacto suele acarrear consecuencias extremas (cuando un cachorro se separa de la manada, probablemente muera), desde lo físico y desde lo emocional.

Para identificar la emoción que nos provoca este conflicto se pueden obtener algunas pistas respondiendo estas preguntas: ¿Qué relación impuesta estoy sosteniendo?, ¿De quién quisiera y no puedo separarme? ¿De quién estoy separada sin quererlo? ¿Qué o quién me agrede? ¿Qué abrazo estoy esperando? ¿Quién quiero que me abrace? ¿Quién no me ha protegido cuando estaba en peligro?

El eccema en la piel es una Inflamación aguda o crónica de la dermis (piel) causada por eritemas, exudaciones, costras. Produce ardor en la zona. Se confunde muchas veces con una alergia.

Aquí también se expresa un conflicto de separación (de una persona, animal u objeto). Miedo a quedarse solo.

El eccema siempre es un conflicto de separación y no se cura porque no entendemos el proceso que nos ha llevado a este conflicto.

La relación entre la parte del cuerpo afectada y algunos arquetipos (Padre, Madre, Poder; Autoridad) pueden darnos una pista de cuál es el conflicto que se está viviendo.

Mónica Haefeli
Acompañante en Bioneuroemoción®

2 comentarios en “La piel, nuestro contacto con el ambiente”

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