Insomnio

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El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño o la interrupción sistemática del mismo una vez que se logra dormir. Esto provoca que durante el día haya una baja del rendimiento de la persona en general.

La incapacidad de dormir corresponde a un profundo miedo a abandonarse y soltar. Denota una necesidad de querer tener el control sobre todo lo que sucede. Cuando una persona duerme sus “facultades mentales” desconectan y la persona se siente vulnerable.

El insomnio de alguna forma invita a permanecer en alerta debido a un peligro no resuelto (muchas veces a nivel mental o emocional).

Toca una fibra arcaica, nos remite a la época de las cavernas cuando se percibía una amenaza latente en el poblado y no había suficiente gente para vigilar o armas para defender al clan, era vital estar alertas para reaccionar rápidamente si la amenaza se hacía real. Hay siempre una noción de urgencia en el conflicto o amenaza.

El insomnio puede estar fuertemente relacionado con la culpabilidad consciente o inconsciente. Por un motivo u otro, la persona puede tener la sensación que “no se merezco descansar”. También puede estar respondiendo a un conflicto del controlador y el perfeccionista. Miedo a perder el control de una situación.

Puede representar una dificultad en tomar decisiones. La persona no acepta las cosas como son (por culpa, por miedo, por lo que sea) y necesita cambiarlas, actuar ahora, ya mismo, sin demora. En este caso el proceso mental se activa e impide el descanso. No es correcto convertir la cama en un lugar de resolución de conflictos, porque de esta forma se le permite a la mente estar alerta en ella en vez de descansar.

A veces el insomnio puede estar acompañado de escalofríos, un estremecimiento general del cuerpo con sensación de frio. Suele asociarse con la fiebre.

Los escalofríos tienen la función de proteger el organismo del frio. Durante los escalofríos, además de los temblores musculares, que tienen la función de provocar el calor corporal, se cierran los poros para evitar pérdida de líquidos y el vello se pone de punta (piel de gallina) para crear una zona de aire caliente en contacto con la piel.

Responden a un conflicto de retirada. Una situación de cambio produce un frio emocional. Deseo de retirarse de una situación. Relacionado con la muerte (frio).

Algunas pistas que pueden ayudar a corregir el insomnio pueden ser aprender a relajarse y a soltar el control para dejar que el sueño recupere su lugar en el ciclo día-noche-día (actividad-descanso); y recuperar la sensación de estar a salvo en todo momento, de sentir que todo está bien para bajar el nivel de alerta.

El insomnio como muchos otros síntomas puede ser tratado desde el prisma de la Bioneuroemoción®.

Mónica Haefeli
Acompañante en Bioneuroemoción®

1 comentario en “Insomnio”

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