Cuando los labios callan, los ojos hablan

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Es tan ciega la ciudad que no nos vemos tú y yo
Y eso no estaba en los planes de ninguno de los dos.
Andres Calamaro

Los ojos perciben la luz y la convierten en impulsos eléctricos que el cerebro interpreta y los transforma en imágenes. La vista es el sentido más utilizado, es un puente que nos conecta con la mayor parte de la realidad.

La vista es también un sentido muy referenciado en dichos populares que repetimos tal vez sin detenernos a bucear en su significado como, por ejemplo:

En un abrir y cerrar de ojos
El amor es ciego
Mirar con malos ojos
Ojos que no ven corazón que no siente

Los síntomas en los ojos, como en cualquier otro órgano, nos indican emociones y conflictos no resueltos.

Principalmente un conflicto de miedo. Miedo que activa una alarma. Miedo por la espalda (nuca). Amenaza que viene por detrás y de la que no podemos deshacernos.

El ojo detecta el peligro, activa la defensa, mira a lo lejos (para disparar). El ojo dirige el movimiento, identifica a los enemigos.

La vista también es el anclaje del reconocimiento y de la afectividad. El ojo memoriza, compara rasgos, agrupa, nos conecta con lo familiar, los amigos, los afectos y la identidad.

Cuando no podemos ver a alguien querido cercano, hijos, padres, parejas, el estrés puede manifestar un conflicto de separación visual, no verlos puede generar un síntoma.

En contrapartida, estar obligados a ver alguien, o ver una situación que nos genera rechazo, activa un estrés que puede manifestar un síntoma en la vista.

Relacionado con la vista también podemos identificar otra fuente de estrés: el miedo a recibir la mirada del otro en un contexto de gran inseguridad. Miedo a los juicios.

Para evitar a toda costa la visión de un mundo que nos produce miedo, podemos manifestar un problema en la vista. Se activa un conflicto entre mi deseo de ver un mundo perfecto y maravilloso y el miedo por lo que veo y lo que me sucede.

En los ojos y en la frente se ve lo que el hombre siente
No hay peor ciego que el que no quiere ver

Aquí dejo unas preguntas – guías para identificar el origen de los síntomas en los ojos:

¿Qué es lo que no quiero ver?

¿Tengo miedo de ver las cosas con nitidez?

¿Puedo ver las cosas tal como son?

¿A qué aspecto de mi personalidad cierro los ojos?

A modo de reflexión quería aportar que estamos muy acostumbrados a relacionar la pérdida de vista con la edad, y si, con el paso del tiempo la vista se degrada. Yo también creo que con el paso del tiempo hemos visto muchas cosas que no hubiéramos querido ver, o hemos dejado de ver a nuestros amores. Hemos quitado de nuestro campo visual nuestros lugares más familiares e íntimos, esos que nos hacen sentir acunado. Ya no vemos tan nítido.

La belleza está en los ojos del que mira. Siempre hace falta una dosis de buena voluntad para ver la belleza.

Monica Haefeli

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